Nacional.- Pese a las declaraciones recientes de la presidenta de México, se respira un ambiente grotesco en la relación política entre Chihuahua y el Gobierno Federal.
Durante la conferencia de prensa matutina de ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó entrar en una confrontación directa con la gobernadora de Chihuahua, tras los recientes llamados de María Eugenia “Maru” Campos para que entregue al gobernador sinaloense con licencia, Rubén Rocha Moya, al Departamento de Justicia de EU (DOJ).
La mandataria federal calificó las declaraciones de la gobernadora como ”propaganda política” y aseguró que no caerá en debates de esa naturaleza.
La respuesta
Al ser cuestionada sobre el exhorto de Campos para responder a las autoridades estadounidenses por la supuesta situación de Rubén Rocha (acusado por el Departamento de Justicia de EU por supuestos nexos con el Cártel de Sinaloa), Sheinbaum fue tajante al señalar que cada autoridad debe enfocarse en sus atribuciones.
”Cada quien que cumpla con su trabajo; ella (Maru Campos) que cumpla con el suyo y yo cumplo con el mío”, sentenció la presidenta, luego de que enfatizó que entre el Gobierno federal y el estado de Chihuahua prevalece una relación institucional.
La presidenta descartó que exista tensión con el gobierno de Estados Unidos derivado de este tema.
Sheinbaum consideró que este tipo de declaraciones se enmarca en lo que denominó como ”politiquería”, mientras que los asuntos de relevancia bilateral, como los acuerdos de seguridad y el tratado comercial (T-MEC), avanzan por canales independientes y de manera coordinada.
Reconoció que el presidente Trump tiene una visión proteccionista y una forma particular de comunicar, pero aseguró que se trabaja bilateral y trilateralmente para garantizar la continuidad del acuerdo.
La respuesta de Sheinbaum es el último capítulo de un conflicto político en el que la gobernadora de Chihuahua denunció que el gobierno federal cobija a funcionarios señalados por narcotráfico mientras exige que se investigue a los opositores.
Un análisis comparativo de los casos de Sinaloa y Chihuahua puso de manifiesto que el concepto de soberanía nacional se transformó en un instrumento político del gobierno federal.
Al discutir ambos temas, la presidenta Claudia Sheinbaum recurrió en los últimos meses a una interpretación de la soberanía nacional.














