Chihuahua.- El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo Aburto, presentó un nuevo paquete de inversión y obras destinado a la construcción, remodelación y rehabilitación de diversos complejos hospitalarios y Unidades de Medicina Familiar en múltiples entidades federativas del país. Sin embargo, la estrategia federal volvió a omitir una solución integral para la crítica saturación de los servicios de salud en el estado de Chihuahua, en particular para la capital del estado.
Durante la presentación de los avances de infraestructura del Instituto, el titular del Seguro Social detalló que los proyectos prioritarios de obra y equipamiento están concentrados en estados como Puebla, la Ciudad de México, Chiapas, Sonora, Hidalgo, Guanajuato y el Estado de México, donde se busca ampliar el número de camas censables, remodelar áreas de urgencias e incorporar nuevas especialidades médicas. Según lo expuesto por las autoridades federales, este despliegue responde al incremento histórico de derechohabiencia en diversas regiones de la República Mexicana.
A pesar del anuncio de expansión nacional, la planeación presentada volvió a dejar al margen las exigencias del estado de Chihuahua. La omisión resulta preocupante para la población local debido al severo rezago que enfrenta el icónico Hospital General de Zona No. 1 (conocido popularmente como el Hospital Morelos), ubicado en la capital chihuahuense, cuyo funcionamiento opera bajo una presión extrema de demanda médica.
El Hospital Morelos fue proyectado e inaugurado hace más de cinco décadas con una capacidad diseñada para atender a una población meta aproximada de 300 mil derechohabientes. No obstante, el acelerado crecimiento demográfico e industrial de la región ha provocado que en la actualidad la unidad médica deba absorber la atención de más de un millón de usuarios, triplicando con creces la capacidad operativa para la que fue concebida.



















