Cuauhtémoc.- Como todos los años en época de lluvias, las calles y avenidas de nuestra ciudad empiezan a deteriorarse gradualmente, este año no es la excepción, acaba de empezar la temporada de lluvias y ya aparecen baches y hoyancos que ponen en riesgo la seguridad de los conductores.
En calles que no están pavimentadas con cemento, es fácil detectar los enormes baches que ocasiona el agua, la falta de una buena carpeta asfáltica hace que fácilmente se destruya el asfalto que se coloca, el caliche de poca calidad no sirve más que unos días y se vuelve abrir, se vuelve a gastar recursos públicos y es un cuento de nunca acabar y esto apenas empieza diría Don Roque.

