México.- El grupo de hackers que se hace llamar Nahual, conocido por su activismo digital en favor de comunidades originarias de Oaxaca, filtró una serie de documentos sensibles y sin censura relacionados con la modernización de los laboratorios forenses de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.
La filtración, difundida bajo el seudónimo “Don Benito Juárez”, expone una gran cantidad de información reservada —debido a que incluyen datos personales y de seguridad— que podría comprometer las investigaciones criminales en el estado.
Entre los documentos revelados, se encuentran archivos con nombres, teléfonos y correos electrónicos de funcionarios, así como detalles técnicos del equipamiento que se adquirirá como parte del proyecto de modernización forense. Además, la filtración incluye información bancaria y comprobantes de pago entre el gobierno de Chihuahua y la Fundación Ficosec por más de 14 millones de pesos.
Uno de los datos más alarmantes es la exposición de documentos oficiales sin testar, entre ellos, cartas de intención, convenios, cotizaciones y contratos con empresas proveedoras de tecnología forense. Incluso se reveló la credencial de elector —sin censura— de César Gustavo Jáuregui Moreno, titular de la Fiscalía estatal.
“Oro molido para el crimen”: Filtran contratos confidenciales de la Fiscalía de Chihuahua
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Filtración de datos que podrían beneficiar al crimen organizado
Consultado por Publimetro México, el instructor certificado en ciberseguridad y fundador de SILIKN, Víctor Ruiz, realizó un análisis de los documentos filtrados y concluyó que la publicación pone en evidencia el peligro que representa esta información.
“La información es oro molido en manos del crimen organizado, porque menciona la estructura de un laboratorio forense, su equipamiento, sus sistemas, el hardware y software que se utilizará. Esto es grave, porque basta con revisar las vulnerabilidades que puedan tener para tomar control de estos sistemas, bloquearlos, modificarlos, manipular la evidencia, insertar pruebas falsas o eliminar pruebas verdaderas”, explicó Ruiz.
El especialista también advirtió sobre el riesgo de que el crimen organizado utilice estos datos para suplantar la identidad de funcionarios o vigilar sus movimientos.
“También les dan las claves de qué zonas son las que reportan mayores incidentes, lo cual le puede ayudar al crimen organizado a evadir investigaciones, retenes o redadas”, detalló.
Uno de los puntos más delicados de la filtración es que dentro de los documentos se encuentran protocolos internos de investigación de homicidios y feminicidios. Según Ruiz, conocer estos procesos podría permitir a los delincuentes adaptar sus tácticas para eludir las investigaciones.
“Cuando un delincuente sabe qué aspectos analiza un laboratorio forense, suele tomar medidas para eludir la investigación, ocultar rastros o alterar las pruebas con el fin de evitar ser incriminado”, puntualizó.
(Información de MSN)

