Cuauhtemoc.- El empresario radiofonico e hijo del (+) extinto Israel Beltran Montes, fue golpeado brutalmente por un grupo de delincuentes cuando se dirigia de la ciudadde Ojinaga a la ciudad de Chihuahua, trascendio en un comunicado que el mismo narro en redes sociales.
"Hoy quiero denunciar públicamente la agresión de la que fui víctima durante un bloqueo en la entrada a la ciudad de Chihuahua.
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 3 de la tarde. Al ingresar a la ciudad observé un choque aparentemente provocado de manera intencional para bloquear el acceso, generando una fila kilométrica de vehículos que intentábamos pasar.
En el momento en que tratamos de avanzar, me bajé para preguntar si estaban bien a lo cual el chofer de una de las pick up no se quería mover y al tratar de mover los vehículos varias personas salieron de la casa y comenzaron a agredirnos. A mí me golpearon con un tubo y, al caer al piso, me patearon en la cara en repetidas ocasiones por instinto logré levantarme y salir corriendo.
Una señora se acercó para preguntarme si estaba bien. Le respondí que sí, pero ella me dijo que iba sangrando. Al revisarme descubrí que tenía una perforación en la nalga derecha de aproximadamente cinco centímetros de profundidad, lo que me provocó una fuerte hemorragia.
Cuando llegó una patrulla les indiqué a los policías que acababa de ser agredido, pero no hicieron nada para detener a los responsables. En ese momento entendí que el accidente había sido provocado intencionalmente para bloquear el acceso e impedir el paso de las personas.
Decidí retirarme para buscar atención médica en un hospital a la entrada de Chihuahua el Hospital Palmore.
Analizando que la policía no hizo nada sin embargo, antes de irme, uno de los policías sacó su celular y comenzó a grabarme. Eso me causó indignación y coraje, porque sentí en ese momento la perversidad de quienes utilizan el poder para intimidar y bloquear a quienes quieren manifestarse o simplemente transitar.
Ya en el hospital fui entrevistado por policías y posteriormente por un agente ministerial. Ahí comprendí algo muy doloroso: que muchas veces las luchas no son fáciles y que hacer lo correcto hoy puede poner en riesgo tu vida.
Tengo sentimientos encontrados, porque sinceramente no creo que la Fiscalía vaya a hacer algo. Hoy sentí que muchas autoridades no están para proteger a la gente, sino para proteger intereses, cueste lo que cueste.
Pero también entendí por qué tantas personas buenas guardan silencio: porque sienten que no hay quien las defienda y porque quienes tienen poder terminan aplastándolas.
Aun así, no pienso callarme.
Lo que viví despertó algo dentro de mí. No podemos seguir normalizando la violencia, la impunidad y el abuso. Basta ya. Ahora es cuando debemos hacer la diferencia, porque somos más los buenos.
Y sobre todo, gracias a Dios, porque sé que estuvo conmigo en todo momento".
La comunidad d Cuauhtemoc, pide se cartigue a los responsables.

